Pedidos, no contactos
Le llega un trabajo concreto: qué hacer, dónde y por cuánto. Acepta o rechaza en 90 segundos — sin cotizar ni perseguir clientes.
Para profesionales
Usted trabaja — nosotros traemos los pedidos. El precio ya está cerrado con el cliente, la dirección está cerca suyo y cada trabajo termina en calificación, no en regateo.
El monto sale de la lista de precios vigente — es lo que usted recibe por el trabajo, ya con el traslado incluido. La comisión de la plataforma se descuenta de este monto al liquidar.
Cinco minutos. Después de enviar verá los pasos que faltan: documentos y examen.
Le llega un trabajo concreto: qué hacer, dónde y por cuánto. Acepta o rechaza en 90 segundos — sin cotizar ni perseguir clientes.
El cliente ya vio y aceptó el total. En la puerta no se negocia nada: usted llega a trabajar, no a discutir.
El sistema asigna por distancia y disponibilidad. Trabajos en su zona, no al otro lado de la ciudad.
Cada trabajo, cada retención y cada pago se ven en la aplicación. Los pagos acumulados se transfieren por registro — sin sobres ni promesas.
Grabación de la pantalla real del profesional: el pedido llega con el precio ya cerrado, usted marca cada paso y al final sube las fotos.
Nombre, ciudad, categorías y su cédula o RUC. Cinco minutos desde el teléfono.
Cédula, RUC y récord policial — fotos desde el teléfono, directo en la aplicación.
Situaciones reales de trabajo, en línea. Si no pasa, puede repetirlo al día siguiente.
Un operador revisa el expediente y activa su perfil. Desde ese momento le llegan ofertas.
Una comisión fija por trabajo, visible en cada oferta antes de aceptarla. Usted siempre ve cuánto le queda a usted, no solo el total del pedido.
Los pagos en efectivo los recibe usted directo del cliente al terminar; la comisión se descuenta después de su saldo. Lo acumulado en la billetera se transfiere por registro de pagos.
Sí. Usted decide qué ofertas aceptar. Rechazar una oferta no lo castiga — ignorarlas todas sí baja su prioridad.
El caso lo revisa un operador con las fotos del trabajo. Por eso conviene fotografiar el resultado siempre: es su mejor defensa.